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¿Qué es un avivamiento?
Los
Avivamientos de la Historia (1)
Los avivamientos se han producido desde el
nacimiento de la Iglesia y, en cierto sentido, desde la formación del pueblo
de Israel.
14 DE JULIO DE 2012
Durante las próximas semanas
quiero que me acompañen al complejo mundo de los avivamientos en la Historia
del Cristianismo.
Un buen amigo y escritor, Alfonso
Ropero, escribió un increíble libro sobre Teología Bíblica del Avivamiento,
que recomiendo como guía para entender este fenómeno religioso, social y
espiritual. Nosotros nos centraremos en el transfundo histórico y
sociológico.
Que el Cristianismo nació de un
avivamiento no es un secreto para nadie. Aquellos
ciento veinte discípulos asustadizos, pertenecientes a diferentes estratos
sociales, esperaban obedientemente el descenso del Espíritu Santo sobre ellos
y algo increíble pasó, que transformó sus vidas y conmovió a una ciudad. En
el sencillo texto del libro de los Hechos de los Apóstoles tenemos los tres
requisitos básicos para que se produzca un avivamiento: oración, unidad y el
poder del Espíritu Santo.
Pero, primero definamos
que es avivamiento .
En sí misma la palabra
avivamiento viene del concepto inglés de revival .
Pero el proceso de avivamiento
en las iglesias protestantes y evangélicas ha sido una característica común
de la Reforma en estos casi quinientos años de historia. Aún más, los
avivamientos se han producido desde el nacimiento de la Iglesia y, en cierto
sentido, desde la formación del pueblo de Israel .
EL AVIVAMIENTO EN LA BIBLIA
En la Biblia hay diferentes
maneras de expresar esta idea de avivamiento. La primera forma es con la
palabra renovación. Esta idea está impresa en muchos de
los salmos de David y en el deseo de volver a entabla una relación profunda
con Dios.
La segunda manera de entenderlo
es con la palabra vivificar,
dar nueva fuerza o vigor a algo que ya carecía de ella. Esta idea la
defendieron algunos de los profetas, en especial Isaías, Oseas o Habacuc.
La tercera manera de expresión del avivamiento en la Biblia
está relacionada con refrescar o recibir un gran refrigerio.
La cuarta y última es restauración, como recuperación de algo que se había perdido.
EL CONCEPTO ANGLOSAJÓN
En el concepto anglosajón vemos
además un concepto distinto, el avivamiento como despertar. De hecho, muchos de los avivamientos, en
especial en los Estados Unidos de América se llamaron “despertares”.
Algunos piensan que el avivamiento es
el crecimiento espontaneo de las iglesias y la conversión de decenas o miles
de personas.
De esta manera se confunde el efecto
con la causa.
El proceso es justo al
contrario, gracias a que los cristianos se vuelven a Dios en oración y son
regenerados, eso produce el avivamiento (causa), que a su vez produce
crecimiento, cambios sociales y en algunos casos, también litúrgicos
(efecto).
CONTINUAREMOS…
En estas semanas, trataremos
desde el primer avivamiento de Pentecostés a los avivamientos de los primeros
siglos del cristianismo, de la Edad Media, los diferentes avivamientos de la
Reforma, la época de la ilustración, el siglo XIX y el siglo XX. Nos
adentraremos en los fenómenos espirituales, sociales, religiosos y culturares
que produjeron, para descubrir sus causas y consecuencias.
Adentrémonos en el increíble y
emocionante mundo de los Avivamientos de la Historia. Seguro que no saldremos
defraudados.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Primer
avivamiento, Jerusalén, año 30
Avivamientos
de la Historia (II)
Pentecostés
inaugura el primer avivamiento del Cristianismo.
21 DE JULIO DE 2012
Sin duda el primer avivamiento de
la historia fue el acontecido aproximadamente en el año 30 de nuestra era en
la ciudad de Jerusalén.
Sin duda el pueblo de Israel en el
Antiguo Testamento había vivido varios avivamientos, también las multitudes
que seguían a Jesús podríamos clasificarlas de avivamientos o el ministerio
de Juan el Bautista, pero Pentecostés inaugura el primer
avivamiento del Cristianismo .
Las características del primer
avivamiento, de las que ya hablamos la semana pasada, están presentes en este
primer gran avivamiento: unidad, oración y el poder del Espíritu Santo.
Otra de las condiciones necesarias
para el avivamiento fue sin duda el liderazgo claro de Pedro y la expectación
de su generación.
Curiosamente Dios siempre utiliza el
mismo modelo a través de la Historia. Primero llama a una o varias personas
que enciendan esa llama dentro de los corazones de los cristianos, esos
líderes no suelen ser prefectos y en muchos casos, no son personas de una
gran instrucción académica. El apóstol Pedro cumplía con ese requisito.
Podemos decir que tuvo a su lado al
maestro de maestros durante tres años, pero en la Biblia se reflejan muy bien
sus fallos de carácter y en algunos casos su poca formación formal. Pero, ¿qué
tenían Pedro y los líderes que han provocado los avivamientos a lo largo de
la Historia? La respuesta es muy sencilla: pasión.
La pasión es un bien muy escaso
en nuestros días . Las iglesias tienen buenos
programas, actividades e ideas, pero sin duda, muchas veces falta pasión.
Pasión por las almas, pasión por Cristo, pasión por la Iglesia…
Un pueblo expectante. Pedro no estaba
solo, nunca se ha producido un avivamiento que no prendiera en los corazones
de la comunidad cristiana. La pasión es contagiosa y la expectación también.
Una de las cosas que
observaremos en la historia de todos los avivamientos es la pasión de hombres
como Evans, Wesley o Nelson Darby, pero también pueblos expectantes que
soñaban con cosas extraordinarias .
Me gustaría creer que los cristianos
españoles somos de ese género y que nuestros líderes están invadidos por una
pasión infinita por Dios.
Continuará.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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El
Montanismo y el regreso a los fundamentos
Avivamientos
de la Historia (III)
Las formas rígidas de la Iglesia de este
periodo enfrió el ambiente expansivo del siglo anterior.
04 DE AGOSTO DE 2012
Tras el gran avivamiento de
Jerusalén en el año 30, el Cristianismo se expandió de forma acusada hasta
llegar a todos los rincones del Imperio Romano y atravesar sus fronteras,
pero tendría que pasar más de un siglo para que se produjera el segundo
avivamiento de la historia de la Iglesia.
A medida que el cristianismo se
consolidaba en el Imperio Romano, una generación de apologistas intentaba
llegar con las doctrinas de las iglesias a las capas más poderosas e
impermeables de la sociedad antigua.
En el siglo II, el cristianismo
seguía siendo una religión popular, pero poco a poco, nuevas generaciones de
cristianos mejor formados, comenzaran a escribir defensas contra los ataques
de los filósofos paganos.
A pesar de la gran erudición de los
apologistas, la jerarquía eclesiástica comenzaría a ejercer un férreo control
sobre la comunidad cristiana, prohibiendo ciertas manifestaciones
espirituales, con el fin de evitar herejías.
Las formas rígidas de la
Iglesia de este periodo enfrió el ambiente expansivo del siglo anterior. Los
ministros de la Iglesia pretendían frenar las herejías gnósticas, pero a su
vez aspiraban a un mayor control de sus iglesias .
A mediados del siglo II, una
nueva herejía promovida por Marción irrumpió en el
cristianismo, poniendo aún más en duda las manifestaciones sobrenaturales, el
profetismo y otros dones espirituales descritos en el Nuevo Testamento. El
Marcionismo buscaba una depuración del ritualismo religioso de las iglesias,
negaba la inspiración del Antiguo Testamento y la Ley.
En un ambiente de reforma
religiosa, de mecanismos agotados de expansión y exceso de ritualismo,
surgirá el segunda gran avivamiento de la Historia de la Iglesia, el
Montanismo.
El Montanismo fue un movimiento
liderado por Montano, un cristiano de Asia Menor que pretendía volver a la
pureza apostólica del siglo anterior y al entusiasmo evangelizador de la
Iglesia Primitiva.
En la zona de Frigia, Montano, junto
a dos profetisas, promulgó el próximo regreso de Cristo y llamó a la iglesia
a cumplir rigurosos ayunos, vigilias y oraciones. Montano nunca se salió de
la ortodoxia de la Iglesia y su movimiento se extendió rápidamente por toda
la Cristiandad.
Montano promovía las
experiencias espirituales descritas en el libro de Hechos, en especial el
avivamiento de Pentecostés.
El Montanismo, obsesionado por el fin
de los tiempos, anunció que el año 179 marcaría el regreso de Cristo. Cuando
pasó la fecha anunciada y no sucedió nada, algunos abandonaron el movimiento,
pero este persistió en la zona de Asia hasta el siglo IV.
Es curioso que este segundo
avivamiento tuviera características tan parecidas al de Pentecostés, como la
importancia en el Espíritu Santo, el regreso a la santidad, la importancia de
la oración y la predicación sencilla del Evangelio.
Al parecer las reuniones de los
miembros de este grupo se caracterizaban por su sencillez, animación,
profecías y por la manifestación de las lenguas espirituales.
Estos pocos años de avivamiento
precederían a una larga época de oscuridad, que terminó con la aprobación de
varias doctrinas que el Catolicismo defiende aún en la actualidad.
Continuará.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Emperador Decio: apostasía y movimiento de “confesores”
Avivamientos
de la Historia (IV)
Sin duda la persecución de Dacio es la que
más se parece a la de nuestros días.
08 DE SEPTIEMBRE DE 2012
Una de las mayores persecuciones
contra los cristianos durante el Imperio Romano fue bajo el gobierno de
Decio. La violencia desatada hizo que muchos abjuraran de la fe para salvar
su vida, pero también creó una división en el seno de la Iglesia y una profunda
renovación espiritual.
Decio no fue con todo peor emperador
que sus antecesores, simplemente interpretó que la decadencia del Imperio se
debía al relajamiento de las costumbres paganas y al crecimiento del
cristianismo, que ponía en cuestión la adoración al emperador, base principal
de la unidad del Imperio.
Además, a mediados del siglo
III, los bárbaros comenzaban a amenazar las fronteras y el nuevo emperador
estaba decidido a actuar. Primero buscó la unidad interior, para ello desató
una persecución contra el Cristianismo, aunque como hemos dicho su decisión
fue más política que religiosa .
El emperador Decio pretendía no tanto
destruir físicamente a los cristianos, sino más bien desmotivarlos y
devolverlos a la antigua religión pagana.
Decio había comprobado que en las
anteriores persecuciones los cristianos habían aumentado. Tertuliano ya había
dicho que la sangre de los mártires abonaba el suelo para nuevas
conversiones. Por eso la estrategia de Decio sería mucho más sutil.
No se ha conservado el edicto
de Decio, pero instaba a los cristianos a rendir culto a los antiguos dioses
y ofrecerles ofrendas, los que se negaban eran encarcelados, desposeídos y
llevados a la muerte .
Los cristianos de aquella generación
recibieron el edicto con sorpresa. Ellos nunca habían sido perseguidos y no
estaban preparados para el martirio.
Las reacciones fueron diversas : Una gran parte obedeció el edicto;
algunos después de ser acusados cedieron. Y los más ricos compraron
certificados falsos de ofrendas a los dioses. Finalmente, una parte se negó a
sacrificar a los dioses paganos.
No se produjeron muchas muertes
violentas, tampoco hubo una persecución tan dramática como en anteriores
ocasiones, pero Dacio logró dividir a los cristianos. La persecución se
extendió a cada rincón del imperio y además fue continua, para intentar
paganizar a los cristianos .
Los cristianos que no cedieron
a las amenazas fueron conocidos como “confesores”. Tras la muerte de Decio la persecución se fue
reduciendo, aunque hubo algún repunte bajo Valeriano.
Los cristianos habían sufrido un duro
golpe, ya que había grandes masas que habían cedido a la amenaza de Decio. El
problema era complejo, no se podía tratar igual al que había decidido
obedecer el edicto sin más que al que lo había hecho bajo amenaza o tortura.
Novaciano de Roma, uno de los
líderes de los “confesores” no aceptó la actitud reconciliadora de la mayor
parte de la iglesia, Novaciano se separó de la iglesia oficial en la búsqueda
de un cristianismo más puro.
Algunos le acusaron de oportunista y resentido, ya que siendo presbítero en
Roma, ambicionaba ser nombrado obispo de la ciudad. Al no ser elegido,
provocó el cisma de los “confesores”.
El novacianismo se caracterizó
por su rigor y puritanismo, su deseo de volver a las prácticas originarias
del Cristianismo . No practicaban bautismo de
niños ni confirmación, tampoco veneraban a los mártires o santos, aunque no
se conoce mucho de sus prácticas y ritos.
Sin duda la persecución de
Dacio es la que más se parece a la de nuestros días . La sutileza de dividir y
obligar a los cristianos a plegarse al pensamiento del tiempo actual,
introduciendo las ideas del mundo en la Iglesia.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Los
benedictinos
Avivamientos
de la Historia (V)
La llama del Cristianismo parecía casi
apagada tras sus primeros quinientos años de existencia.
15 DE SEPTIEMBRE DE 2012
Tras la oficialización del
Cristianismo, éste entró en un largo periodo de decadencia que duró varios
siglos, pero un movimiento de anacoretas que pretendían mantener su cristianismo
puro frente la paganizada religión del Estado, logró mantener encendida la
llama de la fe.
Durante los siglos precedentes se
habían producido pequeños avivamientos en diferentes áreas del mundo
conocido. San Patricio extendió el Cristianismo por las Islas Británicas y
logró muy buenos resultados, se cristianizaron grandes partes de Asia, norte
de África y el norte de Europa.
Pero la llama del
Cristianismo parecía casi apagada tras sus primeros quinientos años de
existencia .
Benito de Nursia fue hijo de un noble romano. La única
fuente de información que tenemos sobre su vida es la que nos
proporcionan Los Diálogos de Gregorio Magno.
San Gregorio nos cuenta que Benito se
crió en su ciudad natal, de allí pasó a Roma para completar sus estudios en
filosofía y retórica. La situación espiritual de la ciudad le dejó muy
decepcionado y se refugió en un lugar apartado llamado Enfide.
Benito, imitando a los
antiguos profetas de la Biblia y al propio Juan el Bautista, se refugió en
una cueva para vivir una vida apartada y contemplativa. Los pastores de
la zona extendieron su fama hablando a todos de los milagros que realizaba el
ermitaño.
Tras varios años en soledad, Benito
deja su apartado retiro, para dirigir un monasterio cercano, pero su
rigorismo le causará grandes enemigos y algunos monjes intentan envenenarlo.
Benito abandona el monasterio, pero a
partir de ese momento fundará numerosos cenobios y monasterios.
En 529, Benito se instala en
Montecasino y desde allí extenderá la orden benedictina y escribirá una regla
para sus monasterios .
La Reglade San Benito ayudó a
reformar parte de la Iglesia. Estaba dirigida a seglares, no a religiosos, ya
que Benito creía que la vida cristiano no era cosa de sacerdotes, en ella
debía estar implicado cada creyente. Por eso Benito no impuso pobreza,
castidad y obediencia en sus reglas, como otras órdenes religiosas.
Otro de los logros de Benito fue la
dignificación del trabajo físico, que por muchos religiosos era visto como
denigrante, para Benito toda la vida del creyente era importante, no
únicamente la oración o los servicios religiosos.
Benito intentó demostrar con su
regla que el Cristianismo únicamente se puede vivir en sociedad. Concibió su orden como una familia, más que
como una jerarquía de poder. No se promovió la pobreza de los monjes, aunque
tenían todos los bienes en común. El superior era elegido por el voto del
resto de los monjes.
Los monasterios benedictinos fueron
los encargados en un primer momento de salvaguardar muchos escritos y se
dedicaron a la oración, parecían pequeñas islas de fe y razón en un mundo
embravecido por la barbarie y la superstición.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Las reformas de Cluny y el Cister
Avivamientos
de la Historia (VI)
Un
siglo más tarde, la Iglesia Ortodoxa se separaría de la Iglesia de Roma y el
Cristianismo parecía abocado a desaparecer o paganizarse.
22 DE SEPTIEMBRE DE 2012
A medida que se aproximaba el
primer milenio de la Cristiandad, la situación de la Iglesia parecía empeorar
por momento. El Islam crecía sin que nadie pareciera ponerle freno y la
apostasía dentro de los cristianos era notoria.
Un siglo más tarde, la Iglesia
Ortodoxa se separaría de la Iglesia de Roma y el Cristianismo parecía abocado
a desaparecer o paganizarse.
La reforma benedictina parecía tan
lejana, que cuando Guillermo I, duque de Aquitania propuso al Papa fundar un
monasterio en sus dominios en el año 914, la noticia no era más que una
pequeña anécdota en la Cristiandad.
Guillermo exigió que la pequeña
comunidad de doce frailes siguiera la antigua regla benedictina y tuviera la
capacidad de elegir a su abad.
El primer abad del joven
monasterio de Cluny fue Bernón . La
visión de Bernón y sobre todo de su sucesor Odon, fue renovar el orden
monástico, llevando a los benedictinos a los antiguos preceptos de su
fundador, pero unida a la vieja regla, Odon iba a introducir algunas ideas
nuevas y revolucionarias.
Odon veía la necesidad de crear
una élite intelectual que terminara con los desmanes supersticiosos de la
iglesia de su época. Cluny quería convertirse en algo más que una simple
abadía benedictina, y el resto de monasterios que
deseaba adscribirse a Cluny lo hacían como miembros de la congregación,
delegando la elección de los priores a la propia Cluny.
La visión de Cluny hundía sus
raíces en la vida consagrada de sus miembros, pero con un rito y un ascetismo
señorial. Esto se veía reflejado en dos cosas: la primera era la consagración
de los monjes a las tareas “espirituales” en exclusividad y la separación de
los monasterios de su influencia señorial y feudal. La segunda consistía en
que Cluny se sometía únicamente al Papa, lo que conseguía en cierto modo
cierta independencia del poder secular, que durante casi 700 años había
dominado la Iglesia .
La orden se propagó por toda Europa.
La autonomía de Cluny terminó por conseguir en parte la libertad de Roma, que
ya no dependía tanto de los favores de reyes, nobles o el emperador.
Frente a la reforma de Cluny,
grandilocuente y de carácter señorial, otra rama de los benedictinos fundó
Citeaux, que quería volver a la sencillez evangélica .
La gran figura de este movimiento
fue Bernardo de Claraval .
Citeaux desechó la forma feudal de
Cluny y apostó por un sistema más democrático y participativo. Citeaux
terminaría por formar la Orden del Cister, que contribuyó a re cristianizar
zonas de Europa y crear nuevas ciudades en las zonas
fronterizas del continente.
Cluny y el Cister
contribuyeron, en muchos sentidos, a mantener viva la llama del Cristianismo,
a pesar de sus muchas contradicciones y diferencias, pero su constancia daría
paso siglos más tarde a las órdenes mendicantes, que volverían a revolucionar
el Cristianismo.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Los
Cátaros: ¿Avivamiento o herejía?
Avivamientos
de la Historia (VII)
Se ha apuntado a diferentes creencias
heréticas. Entre las más graves está su tendencia dualista y gnóstica.
29 DE SEPTIEMBRE DE 2012
A mediados del siglo X la llegada
de unos monjes misteriosos puso en tela de juicio el Cristianismo medieval y
obligó a la Iglesia Católica a cambiar algunas de sus costumbres y prácticas.
Lo que muchos no saben es que la
lucha contra el catarismo, una corriente gnóstica que se propagó rápidamente
por Europa, supuso la creación de la Inquisición y la proclamación de las
primeras cruzadas.
La palabra cátaro viene del
griego y significa puro. A finales del siglo XII, comenzó a llamar a este
grupo albigenses , debido a que muchos provenían
de una antigua ciudad llamada Albi.
Los primeros monjes con estas “nuevas
doctrinas” llegaron de Bizancio, al parecer huyendo de la persecución en los
reinos orientales y del Imperio Bizantino.
No sabemos a ciencia cierta el
mensaje que predicaban estos grupos, ya que lo que nos ha quedado sobre todo
son los informes de la Iglesia Católica que persiguió duramente a los cátaros .
La zona en la que la secta enraizó
perfectamente fue en las proximidades de Toulouse, pero enseguida se hicieron
varios sínodos condenando las nuevas doctrinas y muchos de los cátaros fueron
ejecutados o escaparon.
El grupo seguramente hubiera
desaparecido de no ser por la ayuda prestada por Guillermo, duque de
Aquitania, que protegió a los cátaros en sus
territorios.
¿Qué atraía al pueblo de estos
grupos cátaros? Lo que más atraía al pueblo era la pobreza, sencillez y
humildad de los predicadores.
A los monjes se les empezó a llamar Perfectos, por su santidad y limpieza
espiritual, lo que contrastaba con la corrupción moral del clero católico.
¿Qué creían estos grupos? Se
les ha acusado de muchas cosas y se ha apuntado a diferentes creencias
heréticas. Entre las más graves está su tendencia dualista y gnóstica. Los cátaros pensaban, al igual que los
maniqueos siglos antes, que realmente había dos mundos, uno espiritual creado
por Dios y otro material realizado por el Diablo. Para los cátaros el Reino
de Dios es celestial y no tiene nada que ver con este mundo. Los cátaros no
creían en la encarnación de Cristo, negaban el bautismo, rechazaban el
matrimonio y no podían comer carne, huevos ni leche.
Las doctrinas más extremas de los
cátaros llegaron a afirmar, que el Dios del Antiguo Testamento era el Diablo,
ya que había creado el mundo material, que era completamente malo.
Varios concilios condenaron las
doctrinas cátaras, pero no fue hasta la llegada al papado de Inocencio III, que
no se desató la persecución más enconada contra los cátaros. Los herejes se habían hecho fuertes en Tolosa y
en el norte del Reino de Aragón.
Al principio, el papa Inocencio III
intentó una conversión pacífica de los cátaros, pero el legado pontificio fue
asesinado por unos de los hombres del conde. Inocencio III reaccionó
excomulgando al conde de Tolosa, Raimundo VI. El Papa convocó una cruzada
contra los cátaros.
En 1208, se desató la cruzada,
pero no fue fácil vencer a los cátaros. Durante dos años se sucedieron las
batallas, se intentó un nuevo acuerdo pacífico, pero ante el fracaso de las
negociaciones llevó a una nueva guerra. La batalla de Muret fue decisiva para
que el bando católico triunfara.
El rey de Aragón, que se había puesto del lado del duque de Tolosa, murió en
los combates.
La guerra continuó hasta 1229,
cuando se firmó el tratado de París, aunque el exterminio definitivo de los
cátaros de Europa no se produjo hasta 1244, cuando los últimos líderes
cátaros fueron vencidos y quemados en la hoguera .
La llegada de los cátaros pudo
parecer al principio la necesaria renovación de una iglesia violenta y
corrupta, pero sus herejías y las luchas políticas convirtieron al reino de
Francia en un verdadero laboratorio para las posteriores políticas represivas
de la Iglesia Católica .
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Los valdenses y su misterioso origen
Avivamientos
de la Historia (VIII)
Los seguidores de Pedro Valdo empezaron a
ser conocidos como “los pobres de Lyon”
06 DE OCTUBRE DE 2012
Pedro Valdo comenzó en el siglo
XII un movimiento de reforma religiosa que perdura hasta nuestros días. Este
francés sencillo, un comerciante corriente de la ciudad Lyon, cambió la
historia de toda una región con su ejemplo.
Pedro Valdo era un hombre corriente.
Un comerciante de la muy industriosa ciudad de Lyon, que tras la muerte de un
amigo cercano decidió investigar en las Sagradas Escrituras cuál era la
voluntad de Dios para el hombre.
Valdo no sabía leer, por lo que le
pidió ayuda a un amigo teólogo. El primer texto que le refirió su amigo fue
el de Mateo capítulo 19, verso 21, en el que Jesús le dice al joven rico que
venda todas sus posesiones y le siga.
Pedro Valdo quedó tan impactado
por la Biblia que decidió vender todo lo que tenía . Primero se ocupó de su familia. Le dejó
un dinero a su esposa y metió en un convento a sus dos hijas, después se puso
en contacto con dos sacerdotes para que tradujeran la Biblia al occitano, el
idioma de la región.
A partir de ese momento, la
vida de Pedro Valdo se concentró en predicar por las calles un mensaje de
arrepentimiento a sus vecinos .
Enseguida una gran multitud empezó a seguir al próspero comerciante
convertido en predicador.
Los seguidores de Valdo
empezaron a ser conocidos como “los pobres de Lyon”, ya que como su líder, lo dejaron todo y
comenzaron a predicar el Evangelio por toda la región.
La Iglesia de Roma reaccionó
prohibiendo la predicación a los valdenses,
el papa Alejandro III los reprobó, por no tener premiso de su obispo para
predicar y leer las Sagradas Escrituras en su propio idioma. El
papa Lucio III terminó por excomulgar a la comunidad de valdenses y ordenó su
expulsión de la ciudad. Esto, más que terminar con el movimiento,
permitió que éste se expandiera más.
Valdo llegó con su predicación hasta
Polonia y Rusia, muriendo en el año 1217.
Los valdenses se extendieron
por toda Europa. Llegaron hasta Alemania, Suiza,
España y Francia. En la Península lograron hacerse fuertes en Cataluña. La
Iglesia de Roma mandó celebrar dos concilios para expulsarlos de la zona,
pero lograron persistir y extenderse por el resto de la Península, lo que
llevó al rey Alfonso II de Aragón a dictar un decreto contra ellos en el año
1194.
La persecución contra los valdenses
en la Península fue muy dura y muchos fueron quemados en Gerona, Huesca y
perseguidos también en el Reino de León.
El progreso de los valdenses no se
detuvo a pesar de las persecuciones. Los seguidores de Valdo llegaron a
prosperar en zonas tan distantes como Bohemia, Flandes, Austria o Lorena.
Muchos de ellos fueron quemados y ajusticiados en Viena, Estrasburgo o
algunas ciudades de Italia.
El único lugar en el que los
valdenses lograron convertirse en mayoría fue en los valles del Piamonte,
pero tantos siglos de persecución radicalizarían el movimiento poco después.
Continuará.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Los
valdenses sobreviven
Avivamientos
de la Historia (IX)
Los valdenses son la prueba viva de que la
iglesia puede resistir las adversidades y los ataques de la sociedad y
sobrevivir.
13 DE OCTUBRE DE 2012
Los valdenses se radicalizaron por
las continuas persecuciones a lo largo de su historia. No fueron los
primeros, pero tal vez este sea el único broche negro de su historia
El primer líder valdense que se
radicalizó fue Federico Reiser. Federico se unió al ejército de taboritas.
Los taboritas eran una comunidad cristiana que la Iglesia de Roma consideraba
herética. Este grupo provenía de Bohemia y de la zona de nacimiento de los
husitas, de los que hablaremos en el próximo artículo. Cuando el ejército
taborita asaltó Viena, algunos valdenses se les unieron. A mediados del siglo
XV, entre los valdenses comenzaron algunos a tener este comportamiento
violento. Se levantaron contra el duque Carlos I de Saboya y muchos de ellos
perecieron.
Lo más curioso de este grupo, a
diferencias de otros surgidos en la Edad Media, es que han sobrevivido hasta
la actualidad .
Los valdenses modernos son
congregacionalistas, asamblearios, suelen tener un pastor y un consistorio.
Estos grupos se han extendido por todo el mundo, en especial en América.
Hay una amplia comunidad valdense en
Argentina y Uruguay. Tal vez la más conocida es la famosa Colonia Sacramento
cerca de Montevideo, compuesta por algo más de 500 familias.
En algunas zonas de Italia,
sobre todo en el Piamonte, todavía existen grandes concentraciones de
valdenses. Gracias al aislamiento de estas zonas lograron sobrevivir .
Las creencias valdenses son muy
sencillas y tienen muchas similitudes con las protestantes .
No veneran a las imágenes, la virgen
María o las reliquias. Rechazan el sacrificio de la Misa, no creen en la
confesión ni la extremaunción, tampoco bautizan a niños. Sus pastores se
pueden casar, aunque al principio sus pastores itinerantes eran célibes.
Los predicadores itinerantes solían
dejarse una larga barba, para ser identificados por los creyentes. Los
pastores solían saber leer y escribir, y memorizaban largas partes de los
evangelios. Los valdenses creían en las Escrituras, pero daban más
importancia a los evangelios.
Inicialmente no tenían templos,
haciendo sus reuniones al aire libre, en establos o casas.
Los valdenses son la prueba
viva de que la iglesia puede resistir las adversidades y los ataques de la
sociedad y sobrevivir.
Continuará.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Wycliffe el `hereje´ que avivó Inglaterra
Avivamientos
de la Historia (X)
Profesor en el Balliol College de Oxford,
luego se convirtió en Doctor de Teología en la universidad.
20 DE OCTUBRE DE 2012
John Wycliffe inició una reforma
religiosa en Inglaterra que perduraría varios siglos y sería la ante sala de
la Reforma Protestante. El arma que utilizó el reformador fue la Palabra de
Dios en el idioma del pueblo.
El joven John Wycliffe pertenecía a
una familia muy numerosa residente en el pueblo de Hipswell, cerca de
Yorkshire.
Estudió en Oxford hacia 1345 y su
pensamiento recibió la influencia de filósofos como Guillermo de Occam. El
joven estudiante estaba desengañado de la enseñanza teológica escolástica de
su época. Aunque lo que más le preocupaba era la situación de la iglesia.
La Iglesia en Inglaterra, como en otras partes de Europa, estaba dominada por
la corrupción y todo tipo de excesos.
En 1361, Wycliffe se había
convertido en profesor en el Balliol College de Oxford, unos años más tarde
se convirtió en Doctor de Teología en la universidad. El joven profesor se interesó muy pronto la
política y observó con sumo cuidado el conflicto surgido entre el rey Juan y
el papa Urbano V, en el que se puso de manifiesto los problemas que surgían
de la subordinación a Roma.
Wycliffe se convirtió en uno de
los asesores teológicos de la monarquía. Wicliffe creía en una iglesia
invisible, que no representaba la jerarquía católica.
Defendía la pobreza de la iglesia, como
en el tiempo apostólico. Estas ideas del joven consejero del rey le trajeron
enseguida problemas. Muchas órdenes eclesiásticas temían que el rey terminara
quedándose con sus posesiones.
La reacción de la jerarquía no se
hizo esperar. Para ello se celebrará un sínodo en 1382, para analizar las
enseñanzas de Wicliffe. El sínodo condena sus enseñanzas, pero ya son muchos
los que siguen al reformador.
Wicliffe recibió el apoyo de algunas
autoridades civiles, de las órdenes mendicantes y del pueblo de Londres.
Predicadores itinerantes salieron por toda Inglaterra con el mensaje de
esperanza, salvación y lectura de las Sagradas Escrituras en el idioma del
pueblo.
En 1414, las ideas de Wicliffe
fueron condenadas por herejía en el Concilio de Constanza. Tras su muerte se
desenterraron sus huesos y fueron quemados y lanzados al río, al ser acusado
de herejía.
Tras su muerte, muchos predicadores
siguieron extendiendo su mensaje sencillo y bíblico. Sus ideas y obras
influyeron en la de los reformadores del siglo XVI.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Juan Hus: el ‘protolutero’
Avivamientos de la Historia (XI)
El
emperador ordenó quemar a Juan Hus en la hoguera.
03 DE NOVIEMBRE DE 2012
Juan Hus representa mejor que
ningún otro los principios que cien años más tarde defendería Martín Lutero.
Hus puso las bases de la Reforma Protestante aunque esto le costaría la vida.
Bohemia era una región próspera en la
que algunos comerciantes habían logrado un desarrollo económico mayor que en
otras regiones de Europa.
La vida de Juan Hus era muy distinta.
Hijo de un campesino pobre, educado en la sencilla iglesia de Hussenitz, en
la que fue monaguillo, desde muy joven sintió una profunda vocación
religiosa.
El joven Juan era muy aficionado a la
música y cantaba en el coro de la iglesia. Al joven estudiante le gustaba
mucho leer sobre vidas de santos y buscaba imitar su fe.
Hus era un lector voraz y logró
completar sus estudios de bachiller a finales del siglo XIV. Poco después, a
pesar de la pobreza de su familia, fue a estudiar Teología y Artes en la
Universidad de Praga . Tras
licenciarse fue ordenado sacerdote y poco después profesor de la universidad.
Algunos de sus estudiantes que habían
viajado a Oxford, le comunicaron las ideas de Wiclef. Desde ese momento Hus
comenzó a predicar en contra de las excesivas riquezas de la iglesia, la
inmoralidad del clero y la necesidad de predicar en la lengua checa.
Las palabras de Juan Hus encontraron
enseguida cabida en el pueblo checo, sometido por la minoría alemana y el
emperador
En 1411, Juan Hus fue excomulgado,
pero eso no le impidió seguir enseñando y publicar su libro Ecclesia .
Cuatros años más tarde, el
emperador Segismundo le otorgó un salvoconducto para dirigirse al Concilio de
Constanza, donde le habían prometido que escucharían sus argumentos. Una vez en la ciudad, el emperador le exigió
que se retractara de sus errores, pero él se negó.
El emperador ordenó quemar a
Juan Hus en la hoguera, pero poco tiempo antes Hus profetizó la llegada de
otro hombre que triunfaría donde él había fracasado. Delante del el emperador dijo: “Vas a asar a
un ganso, pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás
asar ”.
Algunos creen que con estas palabras
estaba anticipando la llegada de Lutero cien años más tarde.
Tras la muerte de Juan Hus sus
discípulos se dividieron en dos grupos :
los utraquistas, que eran más moderados y pertenecían principalmente a la
baja nobleza, a la burguesía y a la universidad. El otro grupo era el de los
taboritas, que eran más radicales y se hicieron fuertes en la fortaleza de
Tabor. Los taborista eran antialemanes y perseguían una reforma más radical.
En 1414, los husitas se
enfrentaron al emperador y la Iglesia .
Sus reivindicaciones eran políticas y religiosas.
Pedían la participación de los
creyentes en la Santa Cena en las dos especies, las libertades de
predicación, la secularización de las posesiones del clero, la vuelta de la
pobreza de la Iglesia y una disciplina más estricta para los religiosos.
La guerra duró varios años, pero tras
la cesión de la Iglesia en algunas materias, al bando más moderado firmó la
paz. Aunque el mensaje de los husitas persistió hasta la
llegada de la Reforma Protestante un siglo más tarde.
Autores: Mario Escobar Golderos
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El martillo de Wittemberg
Avivamientos de la Historia (XII)
El martillo de Wittemberg resuena como los
clavos de la cruz, siempre produciendo molestia y escándalo a un mundo
dormido.
10 DE NOVIEMBRE DE 2012
En estas dos semanas hablaremos de
los avivamiento del siglo XVI, pero no quiero entretenerme mucho en ellos, ya
que quiero que dediquemos más tiempo a los del Siglo XVIII, XIX y XX. En
varios artículos he tocado el tema de Reforma y podéis leerlos en esta misma
sección.
Algunos han llamado a la reforma
luterana, la reforma paciente. No puedo entender la razón para calificarla de
esta forma. Lutero no era un hombre paciente, tampoco tenía el don de la
mesura ni sabía ser políticamente correcto. En cierto sentido, se
parecía más a un revolucionario, que a un hombre de iglesia.
También se ha hablado mucho del
pesimismo luterano. Un pesimismo que llevó a la cultura alemana a vivir
siempre pegados al estoicismo más rancio, pero Lutero tampoco
fue una persona estoica. Le gustaba disfrutar de los pequeños placeres de
la vida: una buena conversación, una cerveza fría elaborada por él mismo y
compartida con sus amigos, escuchar una calmada melodía o una frenética
canción sajona.
Lutero tampoco era un académico
tipo. No le gustaban las largas clases,
las togas pesadas de las universidades, se sentía bien con el pueblo más
bajo, era muy niñero y disfrutaba enseñando en las escuelas dominicales de
Alemania. Aunque, se diga lo que se diga de él, para algunos siempre será el
furibundo ariete contra los anabaptistas y los campesinos revolucionarios.
La reforma luterana tampoco fue
sosegada en sus formas. Las propiedades
de la iglesia pasó a manos de los príncipes y a partir de ese momento, las
iglesias locales que se formaron pasaron a control estatal. A pesar del
control estatal de los bienes de las iglesias, es muy curioso que los
príncipes alemanes no se metieran en teologías.
Lutero escribió encendidos
sermones y libros contra Roma y su jerarquía eclesiástica, incluido el Santo
Padre, en eso tampoco fue paciente. Quemó la bula de excomunión y peleó
fervientemente contra los defensores de las indulgencias. Fue muy radical al presentarse delante del
emperador Carlos V. Los príncipes esperaban una retractación y que Lutero se
conformara con continuar su reforma de manera callada y sumisa, sin
cuestionar a la Iglesia Católica, pero Lutero apeló a su conciencia.
Alemania vibraba ante su
paladín y a Roma, como siempre, se le indigestaba la libertad. La libertad es muy peligrosa para los sistemas,
pero mejora siempre la condición de los individuos.
El propio Jesús lo dejó claro al
afirmar que el conocimiento de la verdad nos haría libres. Pero, ¿libres de
qué? Libres de muchas cosas. Libres de la opresión de los hombres, de
aquellos que pueden destruir el cuerpo pero no el alma, libres del miedo a
una condena eterna, libres de los ritos sacrifícales, libres de los agoreros,
libres de las medias verdades, libres de las élites interesadas, que
únicamente entienden la libertad de mercado, porque su señor es el dinero.
El avivamiento de Lutero fue
aire fresco después de cien años de silencio, protesta después de ocho siglos
de sumisión. La conciencia le dio la libertad ansiada, la Biblia le enseñó el
camino y Cristo le franqueó la puerta. El resto vino todo rodado.
Lutero, como modelo de valor
frente a las falsas doctrinas que reinan en la Iglesia de Roma, es ahora
también azote de aquellos mal llamados cristianos evangélicos que sustituyen
la cruz, por la cuenta corriente; la muerte de Cristo por su santa
prosperidad; los vituperios prometidos por Dios por el éxito de este mundo . Los que prosperan en la miseria de sus
feligresías, ya tengan la sede en Roma o en Bogotá, ya tienen aquí su
recompensa.
El martillo de Wittemberg
resuena como los clavos de la cruz, siempre produciendo molestia y escándalo
a un mundo dormido.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Avivamiento anabautista y su trágico final
Avivamientos
de la Historia (XIII)
Los anabautistas formaban parte de lo que
se vino a llamar Reforma Radical.
17 DE NOVIEMBRE DE 2012
La Reforma tuvo su versión popular
en el movimiento anabautista, que mal gobernado por algunos líderes
extremistas y acosado por la nobleza y la incipiente Iglesia luterana estuvo
a punto de extinguirse.
Los anabautistas formaban parte
de lo que se vino a llamar Reforma Radical.
El nombre venía de la doctrina que los anabautistas tenían basada en los
evangelios del bautismo a adultos.
Tampoco creían que el bautismo fuera
mucho más que un símbolo sin poder en sí mismo para salvar. Por ellos sus
enemigos los llamaron anabautistas o anabaptistas, cuyo significado en griego
era “rebautizadores”.
El movimiento comenzó muy cerca
de Wittemberg, la cuna del Protestantismo.
Mientras Lutero seguía escondido del
Papa, tres profetas llegaron a la ciudad publicando un mensaje apocalíptico
de destrucción del mundo a causa del pecado. Uno de los que aprobaban este
pensamiento extremo fue Thomas Münzer, que aunque abrazó la
Reforma muy pronto, enseguida disintió de la mesura de Lutero y la poca
radicalidad de sus reformas.
Tras el regreso de Lutero se expulsó
a los profetas y se estableció el orden en la ciudad.
Lutero comprendía las
reivindicaciones de los campesinos, pero cuando parte de los anabautistas se
radicalizaron y pretendieron hacer una revolución social violenta, el
reformador se volvió a los príncipes.
Tras la derrota de Münzer y los
anabaptistas en 1525, Lutero pidió piedad para los que se habían salvado,
aunque eso ya no pudiera paliar las duras palabras que él mismo dirigiera
hacia este grupo unos años antes.
Muchas de las ideas anabautistas se
apoyaban en las reformas de Zwinglio, el reformador suizo.
El modelo que perseguían era el modelo de la iglesia de Jerusalén, pero en
Suiza también fueron expulsados por Zwinglio, al no poder convencerlos de que
moderaran su discurso .
El movimiento anabautista no terminó
con la derrota de Münzer. En el año 1534 conquistaron la ciudad
alemana de Münster y aplicaron su plan de reformas radical. El sistema
adoptado se parecía mucho al comunista, aprobaron la poligamia, pero también
la violencia a los que no pensaban como ellos.
En el año 1535, una coalición
compuesta por protestantes y católicos asaltó la ciudad y se produjo una gran
matanza.
El movimiento anabaptista aprendió la
lección y al fin triunfó la corriente más pacífica. Uno de
sus líderes, Menno Simons, logró llevar al grupo hacia un
equilibrio que le permitió convivir en muchas zonas de Europa con otras
corrientes protestantes.
Los llamados menonitas se
extendieron pacíficamente por toda Europa Occidental, Europa del Este y
América del Norte. En Inglaterra el grupo daría lugar a los bautistas, al
unirse puritanos y menonitas primero en los Países Bajos y después en las
Islas Británicas.
Las doctrinas básicas de las iglesias
evangélicas modernas provienen de los anabautistas y sus sucesores los
bautistas. Los anabautistas perdieron la guerra, pero lograron
influir en el protestantismo hasta conformarlo como es en la actualidad.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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El movimiento puritano en Inglaterra
Avivamientos de la Historia (XIV)
El ascenso de Isabel I al trono terminó con
la represión más dura hacia los protestantes.
25 DE NOVIEMBRE DE 2012
La Reforma protestante en
Inglaterra no estuvo exenta de problemas. La separación de la Iglesia de
Inglaterra por el turbio caso del divorcio de Enrique VIII, complicó más que
facilitó la Reforma en la Isla.
El puritanismo fue la reacción
evangélica a la iglesia oficial del Estado. El anglicanismo era un invento
artificial muy alejado de las ideas protestantes .
El poder absoluto de los reyes
ingleses exigían una iglesia sumisa que estuviera a su servicio. En ese
sentido la Iglesia Anglicana no distaba mucho del control que los Reyes
Católicos tenían sobre la Iglesia Católica en sus reinos en España.
La rebelión de buena parte de
las bases de la iglesia y el pueblo inglés, darían al traste con una iglesia
unida bajo el liderazgo de la corona y en el siglo XVII, terminaría con la
monarquía absolutista, permitiendo
gobernar a los puritanos bajo el férreo mandato de Cromwell.
El puritanismo tenía como
fuente central de sus doctrinas la autoridad de Dios, tanto en los asuntos
sagrados como profanos. Su estricta moral
no casaba bien con una monarquía bastante liberal en cuanto a la moral y una
Iglesia Anglicana excesivamente ritualista y elitista.
Los puritanos hacían un gran
énfasis en los cuatro principios de la Reforma, pero también daban mucha
importancia a la educación del pueblo, el sacerdocio universal de los
creyentes y en su mayor parte, tenían una visión de la iglesia
congregacionalista y anti jerárquica .
Muchos piensan que el puritanismo
tenía sus raíces en el calvinismo. Lo cierto es que el favor de algunos
gobernantes hacia la Reforma hizo que esta se extendiera rápidamente. El
Duque de Somerset, el regente mientras la minoría de edad de Eduardo VI,
apoyó la Reforma, aunque la llegada al trono de la reina María Tudor, esposa
de Felipe II, desató una dura persecución contra los protestantes ingleses.
El ascenso de Isabel I al trono
terminó con la represión más dura hacia los protestantes, pero supuso una
nueva persecución contra los católicos ingleses.
En el año 1959, se autorizó de nuevo
el Libro de Oración Común y se restauró el Acta de Uniformidad y el Acta de
Supremacía. Esto suponía un regreso a los parámetros de la Iglesia Anglicana,
pero ignoraba a aquellos que no creían en una religión del Estado.
El Estado intentó controlar a los
predicadores y persiguió a aquellos que no ajustaban sus mensajes a los
intereses de la corona. Aunque los verdaderos problemas estaban todavía por
llegar.
El ascenso al trono de Jacobo
I, hijo de María Estuardo y católico, terminó por caldear los ánimos.
Al principio los puritanos pensaron
que Jacobo, criado en Escocia donde el calvinismo había triunfado, estaría a
favor de una iglesia congregacionalista, por eso escribieron una carta
llamada la Petición Milenar, en la que mil pastores pedían la libertad de
cultos.
La reacción de Jacobo fue
contraria a los puritanos y los amenazó con la expulsión del reino o su total
aniquilación. La reacción de muchos de aquellos puritanos fue trasladarse con
sus familias a los Países Bajos o intentar viajar a América para crear
comunidades en las que pudieran ejercer su libertad.
El movimiento puritano estaba a
punto de conquistar el Nuevo Mundo.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Los
puritanos llegan a América
Avivamientos
de la Historia (XV)
Por primera vez en la historia de la
sociedad occidental, hombres libres, sin someterse a ningún poder absoluto,
tomaban decisiones por ellos mismos.
02 DE DICIEMBRE DE 2012
Los Estados Unidos han sido el
país con más avivamientos de la historia. ¿Cómo hubiera sido la nación más poderosa
del mundo sin la llegada de los puritanos?
El puritanismo norteamericano ha sido
execrado por el cine y la literatura norteamericana de los últimos ochenta
años. Libros como “La letra escarlata” o películas sobre el famoso caso de
las brujas de Salem, han puesto el punto de mira en la intolerancia de los
puritanos. Aunque lo cierto es que sin ellos no se entendería la
cultura norteamericana actual.
La salida accidentada del
Mayflower del puerto de Southampton el 5 de agosto de 1620, convirtió a este
viejo velero en un barco mítico.
Las colonias inglesas en Norteamérica
llevaban descubriéndose y poblándose desde mediados del siglo XVI, pero a
principios del XVII recibieron el impulso migratorio que necesitaban.
Los ingleses habían comenzado tarde
su aventura colonialista, pero enseguida comprendieron que el desarrollo de
Europa dependía de las materias primas del Nuevo Continente.
Los puritanos fueron
perseguidos en Inglaterra durante décadas y, tras un breve periodo en
Holanda, comprendieron que la única manera de practicar su religión con
libertad, sería encontrar un nuevo lugar en el que asentarse.
La colonización inglesa fue una
empresa netamente privada, lo que permitió que grandes capitales se movieran
en el reino y que la nobleza y la alta burguesía se unieran para realizar
negocios. El monopolio del Estado en los reinos de España era un desastre,
repleto de corrupción e ineficacia.
Todos los pasajeros del
Mayflower no era puritanos, de los 102 pasajeros, treinta y cinco eran del grupo
de separatistas puritanos de Leiden, el resto de pasajeros eran ciudadanos de
Londres y pueblos cercanos ,
pero no eran puritanos.
El barco tuvo que atracar en
Plymouth antes de salir definitivamente para América, el retraso en la
salida, el 20 de septiembre de 1620, imposibilitó que llegaran a tiempo para
plantar las primeras cosechas que les ayudarían a sobrevivir en invierno.
El viaje duró 55 días, avistaron el
Cabo de Cod en Massachusetts, la meta final era el norte de Virginia, pero
algunos líderes puritanos decidieron ir más al norte. No querían someterse a
una colonia ya existente, deseaban crear su propio “paraíso en la tierra”.
Al salir de los límites de
Virginia, los colonos tenían el derecho a autogobernarse, al no tener cédula real.
Ellos mismos confirmaron un pacto de
gobierno, el famoso “Pacto del Mayflower”. Hombres libres, viviendo como
tales. Puede parecernos que un acuerdo privado tenían poca importancia,
pero por primera vez en la historia de la sociedad occidental,
hombres libres, sin someterse a ningún poder absoluto, tomaban decisiones por
ellos mismos.
John Carver fue el primer gobernador
de aquella pequeña comunidad, pero Carver fue una de las víctimas de aquel
duro invierno, por lo que tuvieron que buscar un nuevo gobernador, William
Branford.
El encuentro con los indios fue
providencial, sobre todo al conocer a uno de ellos que hablaba inglés,
llamado Scuanto. Los indios les dieron tierras y les mantuvieron con vida
aquel duro invierno de 1620. En el otoño de año siguiente, colonos e indios
celebraron un día de acción de gracias a Dios, por haber sobrevivido aquel
primer año. De esta manera nacía la fiesta más familiar y entrañable de los
Estados Unidos .
Aquella humilde colonia de Plymouth
fue la antorcha que iluminó a un mundo sometido a poderes tiránicos,
demostrando que la libertad es el mejor remedio para acercarse a la
felicidad.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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John
Wesley, el primer gran avivamiento moderno
Avivamientos
de la Historia (XVI)
En 1739 predicando Wesley a masas de
mineros en grandes explanadas al aire libre comenzó un gran avivamiento en
Inglaterra.
16 DE DICIEMBRE DE 2012
La figura de John Wesley es
fundamental para entender muchas de las realidades evangélicas actuales.
Wesley y sus seguidores fueron los primeros en hacer grandes campañas
evangelísticas, hablar de la necesidad del “nuevo nacimiento” y otros
principios cristianos modernos.
El joven Wesley fue el decimoquinto
hijo de un pastor anglicano llamado Samuel y una dama llamada Susana. La
madre de Wesley se esforzó en educar y cristianizar a su extensa familia.
El siglo XVIII fue extremadamente
conflictivo. A las grandes desigualdades sociales había que añadir el
alejamiento progresivo de la sociedad a los valores cristianos.
La necesidad espiritual de
Wesley le llevó a crear un club cristiano durante su etapa de estudiante en
Oxford . Su hermano y él fundaron el
“Santo Club” y varios jóvenes se unieron a ellos, aunque la mayoría les veía
como un extremista grupo de santurrones.
Wesley impuso una severa disciplina
para llevar la vida cristiana que él pensaba que era necesaria para agradar a
Dios, pero esta estricta regla no le trajo la paz interior que esperaba.
John y su hermano Charles
viajaron a las colonias para intentar evangelizar a los indios, en el viaje
coincidieron con varios hermanos moravos y John se quedó fascinado por la
sencilla y práctica religión de sus compañeros de viaje.
La misión en las colonias fue un
absoluto fracaso y los hermanos Wesley regresaron a Inglaterra.
Tras escuchar una predicación
en una humilde iglesia morava, del pastor Pedro Boehler, comprendieron que el
Evangelio era mucho más sencillo de lo que pensaban. El mensaje se centró en la Epístola de los
Romanos, lo que ayudó a Juan comprender que la salvación era por medio de la
fe y que nada podía hacer para agradar a Dios.
Wesley viajó a Alemania para
aprender más de los moravos,
visitando su sede central en Herrnhut.
Tras su regreso a Inglaterra creó
varios clubs de cristianos seglares en los que los cultos sencillos y los
himnos inspiradores pusieron la base del movimiento metodista moderno.
La reacción de la Iglesia de
Inglaterra a partir de 1738, fue la de prohibirle predicar en sus templos.
Tras una invitación del predicador
itinerante Whitefield en febrero de 1739, Juan accedió a
predicar a las masas de mineros en grandes explanadas al aire libre. A partir
de ese momento comenzó un gran avivamiento en Inglaterra.
¿Cuál fue el método empleado
por Wesley para promover el avivamiento?
El mismo explicó los cinco
pasos que llevan al avivamiento.
1. Oración ferviente.
2. Predicación poderosa del
Evangelio.
3. Manifestaciones sobre naturales
del Espíritu Santo.
4. Conversión de la gente.
5. Cambio social.
6. Involucración de los creyentes en
la predicación del Evangelio.
El primer gran avivamiento de
la historia moderna salió del corazón de un hombre apasionado por el poder de
la oración y el deseo de servir a Dios con todas sus fuerzas.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Los avivamientos cristianos y la sociedad moderna
Avivamientos de la Historia (XVIII)
El metodismo logró mejorar la vida de
cientos de miles de personas, permitiendo que se incorporaran a las clases medias
de manera natural.
31 DE DICIEMBRE DE 2012
Después del Gran Avivamiento del
siglo XVIII el protestantismo entraría en un modelo denominacional que lo
fragmentaría aún más, pero que crearía en él una expectación de crecimiento
espontáneo y avivaría las misiones.
La influencia de Whitefield, los
hermanos Wesley, Howel Harris o William William llegó hasta el mismo corazón
de la Iglesia Anglicana, pero la falta de consenso dentro de la iglesia
oficial produjo una serie de divisiones, que terminarían por crear algunas de
las denominaciones modernas.
Del primer gran avivamiento
surgieron grupos nuevos y otros como los bautistas, metodistas, la Iglesia
Reformada Holandesa o las congregaciones presbiterianas, se vieron animadas e
influidos por el crecimiento de los grandes avivamientos.
El nuevo estilo en la predicación, el
dinamismo en los cultos y la penetración en capas de la sociedad antes
marginadas, cambió el panorama religioso de los países protestantes a finales
del siglo XVIII y principios del siglo XIX.
El primer Gran Despertar
también desató un inusitado deseo por leer la Biblia, que por primera vez
comenzó a verse en cada hogar. Esto aumentó las tasas de alfabetización y
consiguió que grandes masas de la sociedad se incorporaran a la cultura y
pudieran acceder a mejores puestos de trabajo.
En el siglo XIX el eslogan “Biblia,
Cruz, Conversión y Activismo” penetró en una sociedad que estaba
industrializándose, pero en la que se producían profundas desigualdades.
Algunos historiadores como Elie
Halévy, explicaron el fenómeno de la modernización pacífica en Reino Unido,
frente al modelo francés, más rupturista y revolucionario, como consecuencia
de los diferentes avivamientos cristianos.
Halévy defiende que el metodismo
logró mejorar la vida de cientos de miles de personas, permitiéndolas que se
incorporaran a las clases medias de manera más natural. Aunque no olvidemos
que todo esto fueron las consecuencias de un profundo cambio moral en las
clases obreras y dirigentes.
Uno de aquellos predicadores
que sirvieron como cortafuego revolucionario fue Thomas Calmers. El ministro
escocés fue profesor de teología y un economista, e influyó notablemente en
la creación de la Iglesia Libre de Escocia.
Calmers medió en la iglesia de Escocia para que esta adoptara formas más
congregacionalistas, pero sobre todo Calmers enfocó su ministerio a las
clases bajas de Glasgow.
Mientras esto sucedía en
Escocia, en Irlanda un nuevo movimiento estaba a punto de nacer. En 1827, en
la ciudad de Dublín, un grupo de personas se reunió para celebrar cultos
cristianos libres. Los cultos se componían de simples lecturas de la Biblia,
canciones y meditaciones. Uno de los iniciadores fue John Nelson Darby.
El futuro movimiento de Iglesias
de los Hermanos , nació con la intención de no convertirse en una
denominación más, pero de este movimiento hablaremos más detenidamente en un
próximo artículo.
Los nuevos movimientos
cristianos demostraron un dinamismo difícil de igualar, pero sobre todo
consiguieron una transición más equilibrada hacia la sociedad
industrializada.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Segundo
Gran Despertar norteamericano
Avivamientos de la Historia (XIX)
Entre los protagonistas de este Segundo
Gran Despertar cabe destacar a Charles Finney, James Taylor, Lyman Beecher o
Alexander Campbell.
06 DE ENERO DE 2013
Tras el Gran Despertar previo a la
independencia de los Estados Unidos surgió un Segundo Gran Despertar a
principios del siglo XIX. Tenía similitudes con el Primer Gran Despertar,
pero este tuvo algunos rasgos singulares que analizaremos.
La guerra de independencia o
revolución americana no fue el final de la creación de los Estados Unidos,
más bien fue el principio.
Millones de personas de Europa y Asia
intentaron buscar en los vastos territorios por conquistar un medio para
sobrevivir y entrar a formar parte del sueño norteamericano. Gentes
de los países más diversos consiguieron crear un crisol de culturas que hasta
ese momento no se había visto en ningún lugar del mundo. De esta manera los
Estados Unidos se anticiparían a la globalización en casi cien años .
El reto para la joven nación fue la
asimilación de decenas de religiones y culturas muy distintas. La
libertad religiosa sería uno de sus pilares básicos, pero también los
principios cristianos impuestos por los Padres Fundadores .
Entre los protagonistas de este
Segundo Gran Despertar cabe destacar a Charles Finney, James Taylor, Lyman Beecher
o Alexander Campbell.
A diferencia del Primer Gran
Despertar, el nuevo despertar se originó netamente en los Estados Unidos. En
el primer cuarto del siglo XIX, nuevos predicadores itinerantes comenzaron a
agitar a la nación con el fuego de su predicación.
Entre todos estos destacaba la figura
de Charles Finney.
Muchos vieron en Charles
Finney al creador de una nueva forma de vivir la religión.
Finney era el hijo menor de una gran familia de campesinos de Connecticut,
pero sus padres eran pobres y no pudieron facilitar una carrera universitaria
a su hijo. A pesar de todo intentó convertirse en abogado, pero su conversión
en la ciudad de Adams (New York) le hizo volcarse al mundo de la predicación.
Finney estudió en el seminario
presbiteriano, pero no se encontraba muy a gusto en esta denominación,
demasiado formal para el joven predicador.
Además de realizar sus campañas
evangelísticas, Finney fue un firme defensor del abolicionismo . En la segunda etapa de su vida se centró
más en esta tarea que en la predicación directa del Evangelio.
Es curioso que una de las
características de este gran avivamiento fuera su profundo enfoque social.
Mientras que el Primer Gran Despertar tuvo un sentido político, el segundo
luchó contra las trágicas condiciones que imponía la industrialización a las
clases obreras y contra la esclavitud .
El resultado de este Segundo Gran
Despertar se vería en el Movimiento de Santidad de la segunda parte del siglo
XIX.
Uno de los enemigos que tuvo
que enfrentar este Segundo Gran Despertar fue el movimiento deísta que se
había infiltrado en las capas sociales más altas, pero también al
cristianismo racionalista , que comenzó
a cuestionar tanto la Biblia como las manifestaciones sobrenaturales de la
religión.
El Segundo Gran Despertar puso
un especial énfasis en la conversión, la confesión y el arrepentimiento .
Curiosamente este movimiento no nació en las colonas de la costa Este, su
origen estaba en los nuevos estados en los que los pioneros arriesgaban su
vida por un palmo más de tierra.
Los principales agentes de este
avivamiento fueron los pastores bautistas y metodistas que llegaban a las
nuevas ciudades de fronteras, que solían ser violentas e inhumanas. Se hacían reuniones en mitad del campo, de
manera espontánea y miles de personas de todos los lugares del mundo,
respondían a la invitación de la conversión.
Tras este movimiento surgieron
algunos grupos algo desviados en sus doctrinas como los adventistas, de los
que ya hablaremos más adelante.
El Segundo Gran Despertar hizo
un gran énfasis en la obra social, la libertad de los esclavos y la mejora de
mujer tanto en la iglesia como en la sociedad. La Guerra Civil Norteamericana
pondría al movimiento en una difícil tesitura, pero al final terminaría con
el empuje de un nuevo Gran Despertar .
Autores: Mario Escobar
Golderos
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Avivamientos en la ‘vieja Europa’ del s. XIX
Avivamientos
de la Historia (XX)
El
metodismo, las iglesias bautistas y darbistas constituyeron los motores de
estos nuevos “despertares” evangélicos.
13 DE ENERO DE 2013
Europa también fue cuna de
importantes avivamientos. A pesar del auge del racionalismo y las grandes
luchas sociales, países como Gran Bretaña, Holanda, Escandinavia y otros
lugares de Europa experimentaron avivamientos importantes.
La relación entre los evangélicos
americanos y europeos contribuyó a que los avivamientos se extendieran más
allá de las fronteras nacionales.
En el siglo XIX hubo varios casos
significativos en Europa. La llegada de nuevas denominaciones y el
reforzamiento de las existentes contribuyeron en gran medida a estos
avivamientos.
El metodismo, las iglesias
bautistas y darbistas [i] constituyeron
los motores de estos nuevos “despertares” evangélicos.
Una de las cosas más curiosas de
estos nuevos movimientos fue su influencia en lo que luego constituiría la
nueva literatura “romántica”, que intentaba recuperar algunos valores
anteriores a la Revolución Francesa.
Los cristianos del siglo XIX deseaban
que ideas como el valor, el honor, la ayuda al débil o el héroe formaran de
nuevo parte de su cultura.
En el siglo XIX surgió también un
fuerte movimiento interconfesional que permitió una colaboración más estrecha
entre las distintas confesiones.
Uno de los lugares en los que
surgió un avivamiento fue en Suiza. La ciudad de Ginebra, cuna del
protestantismo francófono, logró resistir las presiones de Francia y entró en
el siglo XIX siendo protestante. Aunque en dos generaciones se había perdido
prácticamente e estilo de vida puritano y la lectura de la Biblia . El propio Voltaire fue testigo de este
enfriamiento en las costumbres y creencias ginebrinas, que habían adoptado un
cristianismo meramente racionalista.
La llegada a mediados del siglo
XVIII de varias comunidades moravas cambió radicalmente el panorama religioso
de la ciudad . Los hermanos moravos se
reunían por casas y vivían una fe sencilla. En 1810 crearon una sociedad de
amigos para estudiar la Palabra de Dios.
Uno de los impulsores del movimiento
fue Robert Haldane , que logró muchos seguidores. Las
autoridades prohibieron este tipo de reuniones, pero los creyentes las
siguieron celebrando en secreto.
El avivamiento llegó a través de
pastores jóvenes que habían aceptado el Evangelio animados por Haldene. Unos
años más tarde, los evangélicos habían recuperado posiciones en la ciudad que
comenzó a acercarse a Dios de nuevo.
La persecución en Ginebra contribuyó
a que salieran muchos predicadores hacia Francia y otras partes de Suiza.
En 1824, Robert Halden fundó en
París un instituto para preparar pastores y misioneros. El nuevo movimiento
en Francia influyó tanto a la nobleza parisina como a las viejas comunidades
hugonotas que habían sobrevivido en otras partes del país. Curiosamente el
avivamiento en Francia contribuyó a la llegada de colportores a España, que
atravesando los Pirineos abrieron iglesias en el Alto Aragón.
Otros países como Alemania, Holanda y
los Países Nórdicos también recibirían esta nueva oleada de conversiones y
acercamiento a la Biblia.
[i]
Este grupo fue más conocido como Iglesias de Hermanos o Hermanos de
Plymouth
Autores: Mario Escobar
Golderos
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El
Tercer Gran Despertar espiritual
Avivamientos
de la Historia (XXI)
Nace en EE.UU, pero desde Sudáfrica a
Australia, pasando por Irlanda o Inglaterra, el movimiento se extenderá a
gran parte del mundo.
20 DE ENERO DE 2013
La cultura anglosajona siempre ha
tenido una larga tradición de avivamientos, por eso no es extraño que en
lugares tan lejanos como Nueva Zelanda, Australia o Canadá se hayan dado
estos fenómenos espirituales. El tercer Gran Despertar afectó a muchos países
y fue mucho más global que los anteriores.
El origen del Tercer Gran Despertar
es también norteamericano, pero enseguida se extendió a Canadá y otros
lugares.
El pastor James Caughey ,
de origen estadounidense, llegó a Canadá para dirigir una iglesia metodista.
Durante casi veinticinco años consiguió un gran avivamiento en su iglesia.
Caughey era un predicador muy apasionado
y hacía un gran énfasis en el compromiso personal. En aquella
época estaban surgiendo los movimientos de santidad, que se extenderían por
todas las denominaciones en la segunda mitad del siglo XIX, pero también los
movimientos milenaristas que darían como resultado la creación
del adventismo, que a su vez engendraría la secta de los Testigos de Jehová.
En este nuevo despertar
destacarían pastores como Sam Jones, J. Wilber Chapman, Bill Sunday o Andrew
Murray. Desde Sudáfrica a Australia, pasando por Irlanda o Inglaterra, el
movimiento se extenderá a gran parte del mundo.
Uno de los movimientos más
importantes fue el de Nueva York. El 21 de septiembre de 1857, Lanphier
Jeremías, un sencillo empresario, comenzó reuniones de oración en una humilde
congregación, pero poco a poco el grupo creció hasta llegar a las 6.000
personas . En otros lugares comenzó a
ocurrir algo parecido. En la ciudad de Washington, el movimiento creció
tanto, que las iglesias hacían cuatro servicios para atender a toda la gente.
La iglesia en Irlanda también
experimento una de las oleadas de avivamiento más importante de su historia . Cuatro jóvenes irlandeses iniciaron en
1857 un grupo de oración el pueblo de Connor. Las reuniones se llenaron
enseguida de nuevos convertidos y el avivamiento se extendió por el norte de
Irlanda.
Uno de los predicadores más conocidos
de aquel avivamiento fue Henry Grattan Guinness , que
llevó a miles de personas a Cristo.
A finales del siglo XIX, la
cosecha de avivamientos había terminado, pero en el siguiente siglo, el
movimiento pentecostal se convertiría en la mayor revolución espiritual desde
el inicio de la Cristiandad.
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El gran avivamiento del fuego pentecostal
Avivamientos
de la Historia (XXII)
El fuego pentecostal es el último gran
avivamiento de la Historia de la Humanidad, aunque otro, sin duda, está por
llegar.
28 DE ENERO DE 2013
Todo movimiento tiene sus
antecedentes, pero dado que muchas veces he tratado en este estrado virtual
el origen y causa del pentecostalismo moderno, me remitiré a aquellos
artículos anteriores. Es bueno releer.
A pesar de todo, no
huelga decir que el movimiento pentecostal es resultado del gran movimiento
de santidad de la segunda mitad del siglo XIX. En la recién
colonizadas y salvajes tierras del Oeste norteamericano, los cristianos
comenzaron a predicar al crisol de culturas que comenzaban a formar la forma
de ser estadounidense.
Muy poco tenía que ver el Oeste y
Centro del país con la sofisticada sociedad del Este, más influida por las
modas filosóficas de Europa.
La voz de John Morgan en su
famoso libro La Santidad Aceptable a Dios , fue una de
las primeras en hablar de la necesidad de un nuevo avivamiento centrado en el
Espíritu Santo .
El famoso Scotfield también
habló del creciente interés de su generación por el Espíritu Santo . De personas como ellos y otros muchos,
nació el movimiento pentecostal.
El pentecostalismo histórico fue
el resultado de la unión de tres cosas: Sencillez, igualdad y alegría.
Los bautismos del Espíritu
Santo con glosolalia o manifestación de lenguas, tal y como los describe el
libro de los Hechos, capítulos 2, se dieron durante toda la historia de la
Iglesia , pero en la segunda mitad del
siglo XIX, comenzó a suceder mucho más a menudo.
Casos en Inglaterra, Carolina
del Norte o la India, fueron los antecedentes de la famosa madrugada del 31
de diciembre de 1900 . Chales F.
Parham, ministro metodista y un apasionado del Espíritu Santo y sus
manifestaciones, dirigía un sencillo instituto bíblico en Topeka, Kansas. En
aquel modesto lugar en el que se enseñaba a cuarenta alumnos se derramó el
bautismo del Espíritu Santo sobre una mujer llamada Agnes Ozman.
En las últimas semanas, los
estudiantes estaban profundizando en el libro de Hechos y quisieron
experimentar la misma promesa que casi 2000 años antes había tenido los
primeros cristianos y para ello se reunieron en vigilia la última noche del
año.
El movimiento se extendió como
el fuego en un caluroso medio día de verano. Kansas, Missouri y Texas fueron
los primeros en experimentar el avivamiento pentecostal, pero la iglesia por
antonomasia sería la de la calle Azusa, en un modestísimo barrio de Los
Ángeles .
El pastor de la iglesia
nazarena William J. Seymour , nieto de esclavos,
pastoreaba la primera iglesia en experimentar un gran avivamiento
pentecostal, que sacudió la ciudad e hizo que la prensa de todo
el país se interesara por ellos .
Pero, ¿Cuál fue el secreto de
este movimiento? Ya lo apuntábamos al principio: sencillez, igualdad y
alegría.
La sencillez inocente de
creyentes que creían que el poder de Dios es el mismo ayer que hoy. Como
recuerda el viejo himno pentecostal: Puede hacerlo otra vez,
puede hacerlo otra vez. Es el mismo hoy, no cambiará. Gozoso estoy, si Dios
ha hecho un milagro, puede hacerlo otra vez…
La igualdad racial y
cultural de los creyentes. Una iglesia pastoreada por un
negro, como la de la calle Azusa, repleta de hispanos, anglosajones,
italianos y nórdicos. La raza dejó de tener importancia en aquel movimiento.
La alegría que producía la
llenura sencilla del Espíritu Santo y la libertad de poder expresarla . Sin duda, esa alegría nacía de las
expresivas formas de los primeros pentecostales negros, que introdujeron en
nuestra liturgia de nuevo al cuerpo y su movimiento como parte de la
adoración a Dios.
El movimiento pentecostal se
extendió por todas las denominaciones y grupos, avivó la labor misionera
decaída a principios del siglo XX, motivó a millones de personas a
convertirse. En la segunda mitad del siglo XX, penetró en las iglesias más
tradicionales, incluida la Iglesia Católica y sigue extendiéndose como un
fuego imparable por Asia, América y África .
El fuego pentecostal es el
último gran avivamiento de la Historia de la Humanidad, aunque otro, sin
duda, está por llegar.
Autores: Mario Escobar
Golderos
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