1 Reyes 3:3-15
Salomón Pide Sabiduría
Esta es
una de las preguntas o afirmaciones que anhelamos o deseamos todos en muchos de
los momentos de nuestras vidas, que tu Papá te diga, ¡pídeme lo que quieras!,
es ahí donde sale una sonrisa y la alegría llega nuestro corazón, ya que
sabemos que si nos ofrecen algo, es porque nos darán una respuesta o resolverán
nuestras necesidades.
Seguro que
sí, es algo así como el famosísimo Aladino y su lámpara mágica, que
aparece un genio y concede los deseos de su corazón, pero en este caso, no
quiero hablarles de lámparas mágicas ni de genios que cumplen deseos, quiero
hablarles del creador de los cielos y la tierra, quien nos enseña a través de
las escrituras a pedirle y ÉL nos contestará y nos dará conforme a su gracia y
poder.
Antes de
llegar a esta parte de la historia, encontramos a dos hermanos de los cuales,
el mayor Adonías quiso tomar el lugar de su padre como rey de Israel, sin tener
en cuenta que su padre aún vivía, y no lo había coronado para que tomara su
trono, y su hermano menor Salomón, quien había adquirido la promesa de recibir
el trono en un gran reino. (2 Crónicas 28:5) Dios determinó a David, que
Salomón sería quien tomaría su lugar y construirá templo, casa para que
reposara el arca del pacto, y es en el capítulo dos, donde encontramos el
nombramiento oficial de Salomón:
2da Reyes 2:2-3 “Yo sigo
el camino de todos en la tierra; esfuérzate, y sé hombre. Guarda los preceptos
de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y
mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en
la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que
emprendas.” Ahí inicia el reinado del hoy conocido como Sabio Rey Salomón.
Ver 3: Mas
Salomón Amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David.
Aquí donde
encontramos que Salomón hasta el momento era uno como tú y como yo, pero con
una particularidad, Amaba a Jehová, ojo y no solo esto, andaba en los estatutos
de su Padre David, que gran personaje, de la misma manera, hoy como cristianos,
estamos demandados por parte de Rey de Reyes, a guardar y obedecer todos los
estatutos de las sagradas escrituras, así como nos lo han enseñado y nos lo
sigue enseñando Dios a través de su palabra en Josué 1:8-9 : “Nunca
se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está
escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira
que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque
Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”
Se que
muchas veces hemos escuchado esta palabra, quizá Dios nos ha hablado a través
de ella, pero ¿será que la estamos viviendo? a veces queremos que todo nos
salga bien, pero olvidamos esta parte, tan pero tan importante, tomar su
palabra, leerla, estudiarla, meditarla, guardarla en nuestros corazones,
vivirla, expresarla, hacerla nuestra nuestro vivir, nuestro espejo, nuestra
conciencia nuestra esencia misma.
ver 4: E
iba el rey a Gabaón, porque aquél era el lugar alto principal, y
sacrificaba allí; mil holocaustos sacrificaba Salomón sobre aquel altar.
Desde
siempre las escrituras nos han enseñado a tener lugares especiales para ofrecer
sacrificios y holocaustos al Señor, desde Abraham, Isaac, Noé, en fin todos los
patriarcas, en Moisés encontramos el mandamiento de construir casa para Dios, y
que se ofrecieran ofrendas y sacrificios en ese lugar especial llamado
tabernáculo, lugar donde hoy podemos aprender cosas importantes con respecto a
la adoración y presentación delante de Dios, tenía un Atrio (Altar de
holocausto, fuente de bronce), Lugar Santo, Lugar Santísimo.
Durante
todos los tiempos el hombre ha ofrecido ofrendas y sacrificios a Dios, y hoy
nosotros conocemos que a partir de ese último sacrificio con Sangre hecho en la
tierra, el de nuestro salvador Jesucristo, no es necesario derramar más sangre
a nuestro Dios, Basta rendirnos ante su presencia y derramar nuestros
corazones, contritos y humillados, nuestras vidas rendidas a sus pies como
acción de ofrenda a su nombre, así como lo dejó escrito el Apóstol Pablo: Romanos
12:1 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro
culto racional.”
Hoy
nuestras vidas deben ser objeto de sacrificio vivo delante de Dios y nuestro
corazón ha de ser ese lugar especial, alto, principal; el altar.
ver 5: Y
se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios:
Pide lo que quieras que yo te dé.
Que gran
escena, que gran momento especial para Salomón, muchos deseamos este tipo de
sucesos en nuestras vidas, muchos deseamos poder escuchar a Dios, que Él nos
hable y que nosotros podamos verlo y escucharlo, muchos lo hemos pedido, otros
lo han podido experimentar, por lo menos ver ángeles o escuchar voces
celestiales que traen mensajes de Dios.
Pero más
que escucharlo salomón recibe la mejor de las propuestas que deseamos todos
escuchar:
¡PIDE LO QUE QUIERAS QUE YO TE DÉ!¡
Hoy
nosotros, no podemos negar que Dios nos hace esta misma pregunta, encontramos
en las escrituras, que Jesús nos dice: Mateo 7:7-8 7 Pedid, y se os dará;
buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide,
recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
Y si que
lo sabemos hacer, la mayoría de los cristianos tenemos por costumbre pedir,
pedir y pedir, Siempre existen cosas en nuestras vidas que nos faltan y las
pedimos a Papá, y no está mal, hacemos conforme a lo que Dios a través de su
hijo Jesús nos enseña, pues somos cristianos, seguimos a Cristo y lo que nos
enseña en su palabra.
Mateo 21:
22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
Juan 15: 7
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que
queréis, y os será hecho.
Conocemos
estos versículo y muchos más en los cuales vemos reflejados el maravilloso
poder de Pedirle Dios y de recibir respuesta, sabiendo que cada promesa de Papá
está amarrada a una acción de nuestra parte.
Hoy quizá
sea un día de esos en que la preocupación, la angustia o quizá la enfermedad la
necesidad financiera, la ausencia de paz, la falta de su presencia, la pereza
espiritual, nos llevan a pedir a Dios de su misericordia y poder para estar
felices, en paz en armonía.
Si hoy
Papá Dios te dijera: ¡PIDE LO QUE QUIERAS QUE YO TE DÉ!, ¿Cuál
será nuestra respuesta?
Ver 6: Y
Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque
él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para
contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo
que se sentase en su trono, como sucede en este día.
Aquí vemos
la exclamación de respuesta de Salomón, quien reconoce la misericordia de Dios
para con su padre David y en ese momento para con su vida, pero es de resaltar
cómo se alcanzó o se obtuvo esa gran misericordia. Porque ÉL anduvo
delante de Dios en verdad, de esta manera tu y yo estamos llamados a vivir
delante de nuestro padre celestial asi:
En Verdad: Que nuestra decisión en Él esté y sea siempre una
determinación radical, que seamos verdaderamente hijos de Dios, verdaderos
cristianos, Verdaderos hacedores de su palabra, verdaderos y auténticos hijos
del rey de reyes y señor de señores. Juan 8:32 y conoceréis la verdad, y
la verdad os hará libres.
En
justicia: la justicia hace parte de nosotros como
hijos de Dios, la encontramos reflejada en muchos personajes en las sagradas
escrituras que agradaron a Papá Dios, de igual manera en nuestro salvador
Jesucristo nos enseñó a ser justos, a practicar la justicia. Mateo
6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas os serán añadidas.” debemos anhelar la justicia de Dios, para
aprender de ÉL y vivir de la misma manera en todos nuestros asuntos.
Debemos ser justos y los ojos de Dios están sobre nosotros, Salmos
34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor
de ellos.
En
Rectitud de corazón para con Dios: Nuestras
vidas y nuestros corazones deben ser transparentes para con Dios, amarlo con
todo lo que somos y no quizá por lo que necesitamos o deseamos, la rectitud de
corazón implica una fe viva, decisiones sólidas en nuestro interior y amar lo
bueno en todo cuando hacemos, Dios Ama a los corazones rectos, el salmista
decía: Salmos 97:11 “Luz es sembrada para el justo, Alegría para los
rectos de corazón.”
Dios
quiere de nosotros su iglesia, que vivamos en verdad, en justicia y con
rectitud en nuestros corazones y vidas y siempre tendremos la
misericordia de Dios reservada para nosotros.
Ver 7-9:
Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar
de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu
siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que
no se puede contar ni numerar por su multitud. Da, pues, a tu siervo corazón
entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo
malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
Cuántas
veces hemos dicho esto nosotros, soy joven señor y no sé cómo entrar ni salir,
no sé cómo proceder, señor pero cómo haré esto o aquello, de qué manera, no me
siento capaz de serlo o hacerlo señor, no soy capaz, soy pequeño dijo el
profeta Jeremías, y no se hablar, en oportunidades estamos o se nos presentan
situaciones donde no sabemos qué decir o cómo expresarnos, pero es ahí donde
debemos aprender a ver a nuestro padre y lo que hay en nosotros, su santa
presencia, quien va con nosotros siempre, tan solo es necesario desearla y
permitir que actúe en nosotros y por nosotros.
En oportunidades vemos esas
circunstancias o situaciones tan grandes que creemos no poder, es más con
nuestras propias fuerzas, en oportunidades es imposible, pero si deseamos
aquello que deseo Salomón, Seguro que si vamos a alcanzarlo todo en Dios y con
Dios.
Deseemos
en nuestros corazones Sabiduría, esa que nos llevará a discernir entre lo bueno
y lo malo frente a todas las cosas que hacemos o pensamos, es necesaria esta
sabiduría para hallar conocimiento, inteligencia, favor de Dios, Benevolencias
de su parte.
Proverbios
3:13-20: “Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia. 14
Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más ganancias que el oro.
15 Es más valiosa que las piedras preciosas: ¡ni lo más deseable se le puede
comparar! 16 Con la mano derecha ofrece larga vida; con la izquierda, honor y
riquezas. 17 Sus caminos son placenteros y en sus senderos hay paz. 18 Ella es
árbol de vida para quienes la abrazan; ¡dichosos los que la retienen! 19 Con
sabiduría afirmó el Señor la tierra, con inteligencia estableció los cielos. 20
Por su conocimiento se separaron las aguas, y las nubes dejaron caer su rocío.”
Es lo
mejor que podemos desear, después de su Santo Espíritu en nosotros, es más si
su Espíritu está en nosotros, la sabiduría misma está en nosotros.
Ver 10: Y
agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.
Cuanto nos
gustaría escuchar esto, saberlo, que a Papá Dios le agrade lo que deseas en tu
corazón, que lo que tu pides sea de alegría para ÉL y también para nosotros,
siento que es feliz Dios cuando nos comportamos de la mejor manera, cuando le
creemos a Él y dejamos toda nuestra confianza y nuestras vidas en sus manos, es
agradable saber que estás haciendo lo correcto y nos gusta saber que en
oportunidades nos halagan por lo que hacemos bien, y cuanto más por lo que
deseamos bien, pero, ¿cuánto logramos agradar a Papá?, eso es lo importante.
Ver 11-12
“Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos
días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que
demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a
tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto
que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro
como tú.”
Salomón
pudo haber pedido muchas cosas, materiales, de protección, personales, pero
demandó inteligencia para oír juicio, y Dios le concedió y le dio ese corazón
Sabio y entendido. Iglesia, busquemos en Dios lo importante, la sabiduría para
alcanzar la gracia y el favor de Dios en todo cuanto somos, hacemos y también
necesitamos, que Dios nos regale corazones y vidas sabias y con entendimiento,
seguro que seremos diferentes con la sabiduría de Dios en nosotros.
Ver 13 Y
aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal
manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días.
Que
grandioso es Dios, si priorizo entre lo urgente y lo importante, y al escoger
lo importante, obtuvo grandes bendiciones, riquezas, gloria y mucha
benevolencia de Papá, es necesario saber pedirle a Papá, dice la palabra que
solemos pedir y no recibimos, porque pedimos mal, es aquí donde debemos
entender que la SABIDURÍA es indispensable en nuestras vidas y en el ejercicio
de vivir como Cristianos, hijos de Dios.
Ver 14: “Y
si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como
anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.”
Más
bendiciones para Salomón, largura de días, siempre y cuando hiciera viva esta
palabra, si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mandamientos. Esta
misma promesa está para nosotros hoy Guardemos las palabras de este libro de la
ley y seremos bendecidos en sobremanera.
Ver 15:
“Cuando Salomón despertó, vio que era sueño; y vino a Jerusalén, y se presentó
delante del arca del pacto de Jehová, y sacrificó holocaustos y ofreció
sacrificios de paz, e hizo también banquete a todos sus siervos.”
Todo
termino como inicio, Salomón ofreciendo sacrificio y holocausto a Dios en su
altar, sacrificios de paz, y gran fiesta y banquete, por cuanto había sucedido
en su vida.
Frente a
cualquier circunstancia debemos ofrecer ofrendas de alabanza, exaltación a
Dios, en momentos de necesidad, de tristeza, de angustia, de felicidad, de
gratitud, Siempre debemos tener esa posición de adoradores frente al más grande
de los grandes, Jehová Dios Todopoderoso.
Si hoy no
nos sentimos con la sabiduría suficiente, o sin ella, dice la palabra de Dios
así:
Santiago
1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da
a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Así que
siempre estaremos frente a la gracia y la bondadosa mano de Dios, quien nos da
esa sabiduría que tanto necesitamos, esa que nos hará firmes en sus caminos,
prudentes en nuestras palabras y conducta de vida, quien nos hará vivir en paz
y alegría, y nos llevará a alcanzar sueños y grandes Benevolencias del
altísimo.
Hoy Dios nos dice, pide lo que quieras que yo te dé.
¿qué le pediremos?
¡BENDICIONES!